SECCION PRIMERA

FISURAS Y GRIETAS

CAPITULO PRIMERO

SU INTERPRETACION

  1. MOVIMIENTOS EN LAS FABRICAS

Todo movimiento que se produzca en una construcción queda escrito en sus fábricas. Sólo tenemos que «leerlo» para conocer las causas que lo motivaron y poner el remedio necesario, para evitar que continúe o se repita.

Nos referimos a las fisuras y grietas que se marcan en los muros de formas muy distintas, según la dirección de los empujes recibidos o fallos que las ocasionen. Estas pueden ser con sus dos lados en un mismo plano o en planos diferentes. En ocasiones es necesario precisarlo por el tacto para apreciar qué zona de muro es la que se adelanta o retrasa de la masa general.

En la figura 1 representamos cómo queda marcada la grieta en el caso de un fallo de la zona inferior B, pero con giro, por quedarse quieta en C y cediendo en D, permaneciendo la zona B en el plano vertical primitivo A. Lo que demuestra que sólo lo causó un fallo en D, cediendo por gravedad, sin empuje de ninguna clase, quedando A trabajando en voladizo.

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Representamos en la figura 2 cómo toda una zona, la B, se ha puesto en movimiento separándose de la A, como consecuencia de un empuje horizontal, al tener las grietas verticales con la misma anchura las situadas en las zonas altas y las de la parte baja, por estar cerradas las horizontales pero con cierta inclinación hacia B, que es la que se ha movido. Por la misma razón en la figura 3 consideramos que es la zona A la que se separa de la B, por una fuerza que la empuja hacia la izquierda.

En la figura 4 representamos cómo toda una zona, la B, cede en sentido vertical por fallo en toda la línea, quedando colgada pero estable la A; esto lo apreciamos por ver todas las grietas horizontales del mismo ancho y las verticales cerradas, pero con ciertas inclinaciones.

Si nos encontramos ante la fachada representada en la figura 5, observaremos que en la parte alta se debió producir un empuje que originó la grieta A-A’, más ancha en A y casi cerrada en A’, continuando horizontalmente hasta A”, donde queda parada. Esto nos demuestra que debido al empuje la zona de la esquina inició un vuelco.

En el zócalo de esta fachada vemos una grieta B-C horizontal, con igual anchura en toda su línea. Una fisura que desde B’, pasando por B, llega hasta el piso en D, sin ninguna abertura, como ocurre con la C’-C-E; por el tacto estimamos que la zona B-C-E-D está más desplazada hacia adelante en la parte alta que en la baja, al notar que los puntos B y C sobresalen de la fachada, y los D y E se encuentran en la misma línea que ella.

Al penetrar en la ruina comprendemos las causas de las fisuras, que representamos en la sección y planta; primeramente, por un empuje de cubierta debido, sin duda, a romperse algún elemento de madera en su armadura, se inició el desplazamiento de la cornisa, produciéndose la A-A’-A”». Debido a este desplazamiento perdió su apoyo la cubierta y se desplomó sobre el forjado, cayendo todo ello junto hasta la solera de la planta baja. Partida ésta por el golpe y con el peso de todos los escombros, produjo un aprieto en el relleno contra el muro del zócalo, favorecido por la forma del terreno natural y por las
sucesivas lluvias durante el tiempo que permaneció en este estado. Podrá apreciarse en la planta que el desplazamiento se ha producido al cortarse el muro del zócalo por las dos líneas de menor resistencia, entre el muro de la fachada lateral y el de la traviesa interior.

Con este ejemplo, un poco forzado, pretendemos únicamente decir como hemos de reconocer cada una de las grietas y fisuras, para deducir lo ocurrido y pensar en las soluciones a tomar para repararlo y evitar su repetición.

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En la fotografía 23 apreciamos una grieta por empuje de cubierta, ligeramente más ancha por su parte superior, descendiendo por debajo del nivel del forjado de piso, lo que quiere decir que también se  encuentran en estado de descomposición los extremos de los maderos de este forjado, que dejan sin atirantar la fachada, razón por la que toda ella, según se aprecia en la fotografía, se ha desplomado hacia la calle. Todas estas causas serán explicadas más adelante en los apartados 50 y 54, referentes al «Aprieto de pares en cubiertas» y a «Fallo en maderos de piso», respectivamente.

Se puede apreciar con toda claridad, en la fotografía 22.C, cómo se ha producido nuevamente un desplazamiento horizontal, según indicamos en la figura 2, del apartado 6, y decimos que se ha producido nuevamente, porque vemos cómo fueron tapadas hace años las grietas, sin corregir la causa que las produjo.

En la fotografía número 23.A tenemos un movimiento como el descrito en la figura 4, aunque no puede decirse con seguridad por quedar cortada esta fotografía en el arranque de la cúpula, sin poder determinar si es por ceder los apoyos del arco toral, o por aprieto de las pechinas.

23_Toro (Zamora). Plaza de la Colegiata
23_Toro (Zamora). Plaza de la Colegiata

22C_TUY (Pontevedra) Convento Franciscanas
22C_TUY (Pontevedra) Convento Franciscanas
23A -TUY (Pontevedra) Convento Franciscanas
23A -TUY (Pontevedra) Convento Franciscanas

Las grietas marcadas en el contrafuerte de la 26.A y en la fachada de la 26.B son sin duda por aprieto de las bóvedas. No es corriente encontrar un contrafuerte desplazado horizontalmente como el tomado en la primera de estas fotografías, la 26.A.

En la fotografía numero 24 podemos apreciar como se ha formado un arco natural al ceder la pilastra, y como consecuencia de este movimiento, la cubierta empuja hacia el exterior, notándose en el enfoscado un ligero escalón bajo la cornisa y el corte de la pilastra.

26A- SORIA. San Pedro, Julio 1974
26A- SORIA. San Pedro, Julio 1974
26B. VALDERROBLES (Teruel) Junio 1971
26B. VALDERROBLES (Teruel) Junio 1971
24_CABRA (Cordoba) Iglesia de la Asunción_ Marzo de 1968
24_CABRA (Cordoba) Iglesia de la Asunción_ Marzo de 1968

La fotografía número 25 nos muestra un desplazamiento de la fachada producido por empuje de la de la bóveda al apreciar abiertas únicamente las grietas verticales.

La fotografía número 26 presenta como una zona de la fachada se ha desplazado horizontalmente, más por la parte alta que por la baja, lo que nos hace pensar en un empuje de cubierta.

De igual forma fue producida la grieta vertical por la línea de menor resistencia en la fotografía número 27, por empuje de la desaparecida bóveda,

25_TORO (Zamora) Colegiata de Santa Maria_Febrero de 1963
25_TORO (Zamora) Colegiata de Santa Maria_Febrero de 1963
26_TORO (Zamora).Colegiata de Santa Maria_Octubre
26_TORO (Zamora).Colegiata de Santa Maria_Octubre

sobrecargada sin duda, al ser apeada sobre ella la antigua cubierta de madera de la iglesia que corresponde, operación que es muy corriente encontrar realizada por reparar provisionalmente el fallo de algún elemento, no alcanzando a comprender quien lo realiza el daño que pueda producir.
En la fotografía número 28 tenemos otro caso de desplazamiento de una fachada en sentido horizontal, pero con vuelco hacia el exterior, por empuje de un arco, apreciando cómo están abiertas las juntas verticales y cerradas las horizontales; a simple vista estimamos los distintos planos en que han quedado los sillares, porque el empuje fue únicamente en el ángulo formado por las dos fachadas del cimborrio a que pertenece.

27_SABABA (Zaragoza) Iglesia Puylampa. Mayo 1963
27_SABABA (Zaragoza) Iglesia Puylampa. Mayo 1963
28_TORO (Zamora) Colegiata de Santa María
28_TORO (Zamora) Colegiata de Santa María

La fotografía número 29 recoge la grieta que se formó como consecuencia del empuje de una mala cubierta, desplazando el muro lateral por su parte superior, como demuestra la abertura más ancha en la zona alta, estrechándose en la baja. Al producirse el desplome en la ligera bóveda tabicada, movió el arco, fisurándolo. Todo esto lo facilitó la mala calidad de las fábricas en los muros, como puede apreciarse en la zona alta de esta fotografía, formados con mampostería de piedras rodadas y morteros de cal.

29_OSUNA (Sevilla) Iglesia de la Merced_ Mayo 1968
29_OSUNA (Sevilla) Iglesia de la Merced_ Mayo 1968