Ladrillos mal elaborados, mal cocidos, con caliches (Grano de óxido cálcico, producido durante la cocción del ladrillo, que se expansiona al hidratarse dando lugar a la aparición de desconchados) , con una capa exterior permeable, juntas mal llagueadas, etc, dan origen a una serie de patologías muy frecuentes. La falta de protección de este material en las zonas mas expuestas de las fachadas en donde se puede prever una mayor intensidad de los agentes climáticos, colabora en la aparición de las lesiones.

Heladicidad: Se define la heladicidad como la baja resistencia a la helada de una pieza cerámica que tiene como consecuencia el deterioro de la misma por desprendimiento, exfoliaciones o roturas ocasionadas por la presión que se origina dentro de dicha pieza al pasar el agua que existía en su interior del estado líquido al estado sólido, con el consiguiente aumento de volumen (al transformarse el agua en hielo experimenta un aumento de volumen del 9%, generando unas presiones de unos 500 kg/cm2 si se efectúa una congelación brusca a unos -5ºC, que van acompañadas de unos alargamientos longitudinales del orden de 0,3 mm/m. Este defecto se puede producir en piezas que se utilizan sin revestir).

La hidrofugación es un tratamiento incoloro que no forma película y que reduce drásticamente la succión de agua, sin taponar los poros, y por tanto, sin alterar significativamente la permeabilidad del soporte a los gases y al vapor de agua. Es importante dejar claro que la hidrofugación reduce sólo la succión, es decir la velocidad con que el agua ocupa los capilares de la pieza, afectando en forma mínima a la absorción de agua a largo plazo.

Colocación de rejillas, soportes metálicos de tendederos, tubos de ventilación, antenas, etc. Muchas de las perforaciones para instalar dichos elementos hechas desde el interior del edificio sin luego retacar correctamente los agujeros que permiten entonces la entrada y el deposito de aguas en los mismos iniciando así un lento proceso de degradación de la “piel” del edificio.

Las zonas de las fachadas más expuestas al deterioro suelen ser las superiores y las inferiores. En el primer caso se debe a la mayor exposición a los agentes climáticos que las zonas inferiores acompañado también frecuentemente por una degradación de los petos de las cubiertas debido a las fuertes dilataciones que sufren. También es usual que por las mismas razones se desprendan los cubremuros de los petos lo que contribuye a acelerar la degradación de la fabrica de ladrillo aunque también en ocasiones los cubremuros no fueron previstos dejando expuestas las cabezas de los muros.
Las zonas inferiores sufren una combinación de acumulación mayor de humedad por salpicado de la lluvia contra el pavimento, ascenso de humedad por capilaridad y lesiones provocadas por los usuarios.