Las patologías de las estructuras metálicas se deben a las siguientes causas:

  • Fatiga
  • Rotura frágil
  • Corrosión
  • Sobrecargas accidentales
  • Fuego
  • Errores y fallos humanos en la concepción y/o dimensionado de la estructura, en la ejecución en taller, en el montaje en obra y en el mantenimiento.

El defecto más común que se detecta mediante la inspección visual de estructuras metálicas es el de corrosión.
Es sabido que la corrosión de los metales requiere la existencia de humedad y oxigeno para progresar. Si no existe aporte de agua o la humedad ambiente es inferior a un 70%, aproximadamente, la corrosión atmosférica del acero es muy lenta. En consecuencia en las obras de edificación hay que prestar especial atención a todas las “zonas húmedas”: cocinas, baños, zonas próximas a bajantes, sótanos, bajos, etc.

El grado de corrosión se mide por la pérdida de espesor del metal, una vez limpio por cepillado y aplicación de un decapante. Teniendo en cuenta que el peso específico del acero es prácticamente fijo (7,85gr/cm3), la pérdida de espesor está directamente relacionada con la pérdida de peso experimentada. Así la corrosión se mide en mg/dm2 y en micras. Unos valores medios, de carácter aproximado, de la velocidad de corrosión en el acero son los siguientes:

  • TIPO DE AMBIENTE (micras por año)
  • Aire industrial…………………………………………………………………..40-170
  • Aire urbano…………………………………………………………………….30-70
  • Aire marino…………………………………………………………………….60-200
  • Aire rural……………………………………………………………………….10-65
  • Agua rica en oxigeno (60ºC)………………………………………………..700-1000
  • Aire pobre en oxigeno (60ºC)………………………………………………..0-499